8 de marzo de 2021|
Artículo revisado por |
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Suelo pélvico, cómo fortalecerlo tras el embarazo

Muchas personas, especialmente las mujeres antes y después del parto, experimentan problemas relacionados con un suelo pélvico debilitado. Esto puede causar incomodidad y afectar a su calidad de vida. Por suerte, existen métodos efectivos para fortalecer esta zona.

Es por ello que vamos a ver en detalle qué es el suelo pélvico y enseñarte cómo puedes fortalecerlo a través de ejercicios específicos y hábitos saludables. Con el enfoque adecuado, y ayudándonos de la última tecnología gracias al uso de un aparato de radiofrecuencia, es posible mejorar significativamente la salud de tu suelo pélvico.

¿Qué es el suelo pélvico?

El suelo pélvico es un conjunto de músculos y tejidos que forman una especie de «hamaca» en la base de la pelvis. Estos músculos se extienden desde el hueso púbico en la parte frontal hasta el cóccix en la parte posterior, y también se conectan con los laterales de la pelvis. El suelo pélvico sostiene y mantiene en su lugar a varios órganos importantes, como la vejiga, el útero y el recto. Además, juega un papel crucial en el control de la continencia urinaria y fecal.

¿Qué es el suelo pélvico?

¿Qué funciones tiene el suelo pélvico?

El suelo pélvico cumple varias funciones que son necesarias para nuestro bienestar general:

  • 1

    Es el soporte de los órganos pélvicos: Mantiene en su posición correcta a la vejiga, el útero y el recto, evitando que se desplacen.

  • 2

    Control de la continencia: Permite el control voluntario sobre la vejiga y los intestinos, ayudando a evitar pérdidas de orina o heces.

  • 3

    Función sexual: Contribuye a la sensibilidad y la función sexual, facilitando el placer y los orgasmos.

  • 4

    Estabilidad y postura: Participa en el mantenimiento de una postura adecuada y proporciona estabilidad a la pelvis y la columna vertebral.

Debido a su importancia, fortalecer el suelo pélvico puede mejorar estas funciones y prevenir problemas relacionados con su debilitamiento.

¿Por qué se debilita el suelo pélvico?

El suelo pélvico puede debilitarse por varias razones, y es importante que las entendamos, ya que esto puede marcar la diferencia a la hora de tomar medidas preventivas y correctivas. Los motivos más comunes del debilitamiento del suelo pélvico son:

Dar a luz por vía vaginal es una de las principales causas de debilitamiento del suelo pélvico. Durante el parto, los músculos se estiran y pueden perder fuerza, por lo que es muy importante preparar esta zona antes del embarazo y cuidarla después del parto.

Hacer un esfuerzo excesivo a la hora de ir al baño puede debilitar los músculos del suelo pélvico a largo plazo. Por lo que, mantener una dieta rica en fibra y una buena hidratación puede ayudar a evitar el estreñimiento y, por ende, a proteger el suelo pélvico.

El sobrepeso y la obesidad ejercen una presión adicional sobre los músculos pélvicos. Esta sobrecarga, mantenida en el tiempo, puede llevar al debilitamiento del suelo pélvico.

A medida que envejecemos, es natural que la tensión del suelo pélvico disminuya. Este proceso se ve exacerbado durante la menopausia debido a los cambios hormonales que afectan la elasticidad y la fuerza muscular.

Las intervenciones quirúrgicas en la zona pélvica pueden dañar los músculos del suelo pélvico, disminuyendo su capacidad de sostén y control.

La tos crónica y repetitiva, ya sea por enfermedades respiratorias o por el nocivo acto de fumar, puede debilitar los músculos del suelo pélvico debido al esfuerzo constante.

¿Es posible  prevenir el debilitamiento del suelo pélvico?

Sí, es posible prevenir el debilitamiento del suelo pélvico, siempre y cuando se  sigan una serie de consejos y hábitos saludables:

Lo primero que debemos hacer para prevenir el debilitamiento del suelo pélvico es mantener una alimentación rica en fibra y una buena hidratación, ya que esto ayuda a prevenir el estreñimiento, reduciendo así el esfuerzo a la hora de ir al baño. Además, mantener un peso saludable disminuye la presión que se ejerce sobre el suelo pélvico.

Practicar ejercicios para fortalecer el suelo pélvico específicos, como los ejercicios de Kegel, fortalecen estos músculos. Estos ejercicios son simples y pueden realizarse en cualquier momento del día. Más adelante los veremos más en detalle.

Aprender a controlar la respiración y evitar esfuerzos innecesarios al toser o estornudar puede ayudar a mantener la integridad del suelo pélvico.

Una buena postura reduce la presión sobre la pelvis y ayuda a mantener los músculos del suelo pélvico en buen estado.

Actividades físicas que implican saltos o esfuerzos intensos pueden debilitar el suelo pélvico. En este sentido, es mejor realizar ejercicios de bajo impacto como el yoga o la natación, que pueden ser beneficiosos.

Adoptar estos hábitos no solo ayuda a prevenir problemas, sino que también mejora la salud general del suelo pélvico, ayudando a una mejor calidad de vida.

¿Cuáles son los síntomas de un suelo pélvico débil?

Cuando los músculos del suelo pélvico se debilitan, pueden aparecer una serie de síntomas que afectan tanto la calidad de vida diaria como la salud en general. Algunos de los síntomas más comunes que pueden indicar un suelo pélvico debilitado, y a los que debes prestar atención son:

Es frecuente experimentar pérdidas de orina al reír, toser, estornudar o realizar cualquier esfuerzo físico. Este es uno de los primeros signos de un suelo pélvico que necesita atención.

Sentir que la vejiga no se vacía por completo puede ser una señal de que los músculos del suelo pélvico no están funcionando correctamente.

La debilidad en el suelo pélvico puede llevar a infecciones urinarias frecuentes, ya que, en relación con el punto anterior, la vejiga no se vacía adecuadamente y pueden quedar residuos de orina.

El dolor durante la micción puede estar relacionado con problemas en los músculos del suelo pélvico.

La pérdida de control sobre los movimientos intestinales es un síntoma que ya podemos considerar más serio, que también puede estar asociado con un suelo pélvico débil.

La dificultad para defecar sin esfuerzo excesivo puede indicar que los músculos del suelo pélvico no tienen la fuerza suficiente para funcionar correctamente.

La debilidad en esta área puede provocar dolor durante las relaciones sexuales o una disminución de la sensibilidad, afectando a la calidad de la vida sexual.

Estos síntomas no son exclusivos de un suelo pélvico debilitado (pueden tener otra explicación de mayor o menor gravedad), pero son los más frecuentes y pueden afectar significativamente el bienestar de las personas que los sufren. Si sospechas que tu suelo pélvico está debilitado, lo más recomendable es acudir a un especialista. Con el diagnóstico adecuado, es posible comenzar un plan de ejercicios y tratamientos para fortalecer los músculos y mejorar la calidad de vida.

Suelo pélvico en el embarazo, parto y postparto

El embarazo es una etapa llena de cambios físicos y emocionales que afectan profundamente al cuerpo de la mujer. Entre las áreas más impactadas durante este proceso se encuentra el suelo pélvico, que debe soportar el peso del bebé y adaptarse a las nuevas demandas del cuerpo. Este proceso puede debilitar los músculos del suelo pélvico, especialmente durante el parto, ya sea natural o por cesárea.

Fortalecer y rehabilitar el suelo pélvico después del embarazo es de gran ayuda para prevenir problemas como la incontinencia urinaria, el dolor durante las relaciones sexuales y otros inconvenientes que pueden afectar la calidad de vida.

Con la información y los consejos adecuados, es posible recuperar la fuerza y la salud de esta zona tan importante, mejorando tu bienestar general después del parto.

Suelo pélvico en el embarazo, parto y postparto

Principales cambios por trimestres

El cuerpo de la futura mamá se prepara para alojar una vida en el vientre durante 9 meses.

En el primer trimestre los cambios son más internos. Se empiezan a segregar hormonas específicas para el periodo de gestación y la lactancia.

A partir del segundo trimestre los cambios físicos empiezan a ser evidentes en la zona del abdomen. Las caderas se ensanchan y la cintura desaparece, los pezones aumentan su tamaño y se oscurecen.

Durante el último trimestre del embarazo, el cuerpo femenino experimenta muchos más cambios, se está preparando para el parto. En estas últimas semanas se amplían más las caderas para que él bebé se acomode. La cabeza del bebé se sitúa en la salida de la pelvis para facilitar el nacimiento en forma natural.

Esta última etapa del embarazo puede tener consecuencias en tu salud en un futuro inmediato o a medio plazo. Las zonas más afectadas son el abdomen y el suelo pélvico.

Saber el estado de tu suelo pélvico tras el embarazo

Según diferentes estudios el 80 % de las mujeres sufren algún tipo de alteración después del parto. Por ello, es primordial conocer el estado del suelo pélvico tras el embarazo para detectar posibles problemas y dar con la solución.

Algunos de los problemas más comunes después de dar a luz son:

  1. Incontinencia urinaria / fecales /gases.
  2. Dispareunia, dolor durante la penetración.
  3. Diástasis abdominal (cuando se separan las bandas musculares que hay a cada lado de la línea alba. Pudiendo provocar en los casos más graves hernias abdominales.
  4. Prolapsos genitales (caída de órganos).
  5. Dolores Pélvicos Crónicos.

Todo tiene solución y aquí te contamos algunas soluciones efectivas y no invasivas.

Rehabilitación del suelo pélvico tras el parto

Es importante que tras el parto trabajemos en la rehabilitación del suelo pélvico para recuperar su fuerza y funcionalidad. Aunque hayas estado haciendo ejercicios durante el embarazo, después del parto es necesario intensificarlos para favorecer una recuperación adecuada. Algunos pasos y consejos para rehabilitar tu suelo pélvico de manera efectiva que te podemos recomendar son:

Antes de comenzar cualquier rutina de ejercicios, es recomendable que un profesional valore el estado de tu suelo pélvico. Esto asegurará que los ejercicios que realices sean seguros y adecuados para tu situación específica.

Puedes empezar con ejercicios suaves a las 24 horas del parto o esperar unas semanas, según las indicaciones concretas de tu especialista.

Los ejercicios Kegel, populares entra las mujeres que han dado a luz, son de gran ayuda para fortalecer los músculos del suelo pélvico. Consisten en contraer y relajar estos músculos de manera controlada.

Estos dispositivos ayudan a tonificar y fortalecer el suelo pélvico, siempre bajo supervisión profesional.

Esta consiste en reducir la presión intraabdominal y fortalecer el suelo pélvico a través de ejercicios posturales y respiratorios.

Aprende a identificar y controlar los músculos del suelo pélvico, ya que te ayudará a la hora de tener una rehabilitación más efectiva.

¿Cuándo empezar con la rutina de ejercicios postparto?

El momento correcto para iniciar una rutina de ejercicios postparto depende del tipo de parto que hayas tenido y de cómo se encuentre tu cuerpo. Dependiendo de cada escenario, serán más apropiados unos u otros plazos.

Si tu parto fue vaginal y no recibiste puntos (sin episiotomía ni desgarro), podrías comenzar a practicar ejercicios suaves después de la valoración posparto.

Y es que aunque no hayas necesitado puntos, tu suelo pélvico ha soportado una gran distensión y es necesario que un fisioterapeuta especializado revise que todo esté bien antes de empezar. Este profesional te podrá enseñar los ejercicios adecuados para fortalecer tu suelo pélvico de manera segura.

En caso de haber recibido puntos debido a un desgarro perineal o una episiotomía, es importante esperar al menos 2 semanas antes de iniciar cualquier rutina de ejercicios.

Primero, deja que la herida cicatrice y que los puntos se caigan. Luego, un fisioterapeuta debe evaluar la condición de tu suelo pélvico, la cicatriz, la fuerza muscular y la correcta contracción de los músculos. A veces, tras cortes vaginales profundos, puede haber una pérdida de sensibilidad y dificultad para activar el suelo pélvico, por lo que la evaluación profesional es indispensable.

Después de una cesárea, tu cuerpo necesita más tiempo para recuperarse. Es recomendable esperar un mes antes de comenzar con los ejercicios para el suelo pélvico.

Este período es necesario para que cicatricen tanto las heridas externas como las internas. Además, si estás interesada en ejercicios hipopresivos, deberás esperar al menos 6 semanas para comenzar, ya que estos ejercicios requieren un nivel de recuperación mayor.

Recuerda, cada cuerpo es único y es esencial escuchar a tu propio cuerpo y seguir las recomendaciones de los profesionales de la salud. Empezar con la rutina de ejercicios postparto de manera gradual y segura te ayudará a fortalecer tu suelo pélvico y a recuperar tu bienestar.

Ejercicios para el suelo pélvico

La zona pélvica es ejercitable antes, durante y después del embarazo. Es fundamental cuidar de ella para que la salud sea óptima, aquí te vamos a dar algunos ejercicios básicos. Estos ayudarán al cuidado y evitarán el deterioro o desgaste de los músculos del suelo pélvico.

Antes de plantearse ser mamá, si no te lo has pensado o si ya lo eres. Te comentamos que es importante hacer ejercicio para el fortalecimiento del suelo pélvico.  Haciendo esto mejorar la vida sexual, el control del esfínter uretral y anal. Además, ganarás tono muscular y tendrás el abdomen plano.

Los ejercicios KEGEL

Los ejercicios Kegel son la base para fortalecer el suelo pélvico. Su simplicidad los hace perfectos para cualquier momento del día, y además, puedes personalizarlos según tu nivel de experiencia.

  • “Tortuga”: Contrae los músculos del suelo pélvico suavemente, mantén la contracción mientras respiras 4-6 veces y luego relaja durante 5 segundos. Ideal para empezar si eres principiante.
  • “Liebre”: Aquí toca velocidad. Contrae y relaja rápidamente durante 1-2 minutos.

    Descansa y repite 3-4 veces al día.

Los ejercicios KEGEL
  • “Ascensor”: Imagina que subes pisos: contrae un poco (planta baja), sube un poco más (primer piso) y así sucesivamente. Relaja bajando planta por planta.
  • “La onda”: Este es más avanzado. Contrae los músculos de adelante hacia atrás (uretra, vagina, ano) y relaja en el orden inverso. Es un ejercicio suelo pélvico para mujer perfecto si ya tienes algo de práctica.

Respirar de forma consciente mientras los haces es clave para sacarles el máximo partido.

Ejercicios Hipopresivos

Los ejercicios hipopresivos no solo ayudan a fortalecer el suelo pélvico, sino que también mejoran la postura y disminuyen la presión abdominal. Estos ejercicios para el suelo pélvico son perfectos para embarazadas (consulta siempre antes con un especialista) y para quienes buscan recuperar el tono tras el parto.

Para realizarlos los hipopresivos, elige una postura cómoda (de pie, a 4 patas o tumbada) y sigue este patrón:

  • 1

    Inhala profundamente por la nariz en 4-5 tiempos.

  • 2

    Exhala por la boca hasta vaciar todo el aire.

  • 3

    Haz una apnea (sin aire) y lleva el abdomen hacia dentro. Sentirás cómo tu suelo pélvico se eleva.

Ejercicios hipopresivos

Dedica 15 minutos al día, preferiblemente con el estómago vacío, para notar resultados.

Ejercicios posturales: alinea y relaja

Si buscas ejercicios para el suelo pélvico para embarazadas o en el postparto, los ejercicios posturales son una gran ayuda. Mejoran la alineación corporal, liberan tensiones y activan los músculos profundos.

Prueba a sentarte en una pelota de pilates o tumbada de lado. Respira profundamente, moviendo ligeramente la pelvis adelante y atrás. Este movimiento suave despierta tu musculatura de forma natural, ideal para combinar con los ejercicios suelo pélvico.

Ejercicios posturales

Planchas modificadas: fuerza y estabilidad

Las planchas son excelentes para tonificar el abdomen y el suelo pélvico, pero hay que adaptarlas si estás empezando o en el postparto.

Comienza apoyando rodillas y codos en el suelo, manteniendo la espalda recta y el abdomen activo. Hazlo por intervalos cortos (10-15 segundos) y aumenta progresivamente. Esta versión cuida la presión intraabdominal y protege el suelo pélvico.

Planchas modificadas

Movilidad con tronco propioceptivo

¿Sabías que el equilibrio activa automáticamente tu suelo pélvico? Usar un tronco propioceptivo es una forma entretenida de fortalecer esta zona mientras trabajas tu coordinación.

Sube al tronco, desbloquea las rodillas y extiende los brazos hacia adelante. Mientras respiras profundamente, sentirás cómo tu cuerpo busca estabilizarse, activando el suelo pélvico de forma natural.

Movilidad con tronco propioceptivo

Lo más importante a la hora de hacer estos ejercicios

La constancia es la clave en cualquier rutina de ejercicios suelo pélvico.

Si no notas cambios o tienes dudas, consulta con un fisioterapeuta especializado. Escucha a tu cuerpo, practica a tu ritmo y conviértelo en un hábito.

¡Tu suelo pélvico lo agradecerá!

Movilidad con tronco propioceptivo

Aparatología estética: Aparatos para fortalecer el suelo pélvico

Además de los ejercicios suelo pélvico, la aparatología estética se ha convertido en una gran aliada para acelerar el proceso de recuperación y fortalecer esta zona en menos tiempo. Entre las tecnologías más destacadas se encuentra la radiofrecuencia, una herramienta efectiva para tratar problemas de tono muscular y elasticidad en el suelo pélvico.

Beneficios de la radiofrecuencia en la recuperación del suelo pélvico

La radiofrecuencia es un tratamiento no invasivo que utiliza ondas electromagnéticas de alta frecuencia para generar calor en las capas más profundas de la piel y los tejidos subyacentes. Este proceso ofrece múltiples beneficios para la recuperación del suelo pélvico:

Estimula el metabolismo celular de los músculos pélvicos, ayudando a recuperar tono y firmeza en los tejidos. Esto es especialmente útil en casos de debilitamiento tras el parto o la menopausia.

Al aplicar radiofrecuencia sobre la zona específica, se potencia la producción de estas proteínas esenciales para la elasticidad y resistencia del suelo pélvico.

El calor generado por la radiofrecuencia aumenta la circulación en la zona tratada, favoreciendo la oxigenación de los tejidos y acelerando su recuperación.

Este tratamiento contribuye a reducir la inflamación y a eliminar toxinas, lo que mejora la salud general de la zona pélvica.

Gracias a la regeneración de tejidos, los ligamentos que sostienen los órganos pélvicos recuperan fuerza y estabilidad, reduciendo el riesgo de prolapsos.

¿Cómo funciona el tratamiento?

La radiofrecuencia se aplica de forma localizada sobre la zona pélvica utilizando un dispositivo diseñado específicamente para este propósito. El tratamiento es cómodo, indoloro y no requiere anestesia ni tiempo de recuperación, lo que lo convierte en una opción ideal para las mujeres que desean complementar los ejercicios suelo pélvico con tecnologías avanzadas.

Incorpora la radiofrecuencia en tu centro de estética

Si tienes un centro de estética, incluir la radiofrecuencia entre tus servicios es una gran forma de ofrecer tratamientos innovadores y efectivos a tus clientas. Este tratamiento no solo ayuda a fortalecer el suelo pélvico, sino que también mejora la calidad de vida de las mujeres que lo necesitan, ya sea tras un embarazo, debido a la menopausia o simplemente para mantener una buena salud pélvica.

Invertir en aparatología de radiofrecuencia no solo amplía tu catálogo de tratamientos, sino que también te posiciona como un referente en cuidado estético y bienestar femenino. Tus clientas valorarán contar con opciones avanzadas y no invasivas para sus necesidades.

¿Listo para dar el siguiente paso? Ofrecer radiofrecuencia en tu centro puede marcar la diferencia.

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